La FIFA y la UEFA hablaban periódicamente de la lucha contra el racismo y a la hora de la verdad se escuchaban muchas declaraciones y pocas acciones ejecutivas contra dirigentes, clubes, entrenadores y futbolistas. Las quejas de Eto´o por los cánticos xenófobos que escuchaba en los campos españoles recibieron la crítica general y ninguna sanción para los equipos.