José Luis Fernández Avello, consejero del Sporting a mediados de los noventa, no se encuentra entre los afectados por el embargo de 1,8 millones de euros que pesa sobre otros diez directivos de la etapa presidencial de José Fernández, que firmaron dos avales en el Banco Sabadell en 1995 para poder recurrir dos actas de la Agencia Tributaria.